Comunidad Immaculate Conception – India

El día primero de Marzo fue un día  muy emotivo. El Padre Menino, sacerdote jesuita que trabaja por los niños más pobres en medio de una aldea Hindú de la Diócesis de Belgaum, donde no hay familias católicas, nos invitó a la visita del Superior General de su familia religiosa: el Padre Arturo Sosa.

Era la primera vez en la historia de los Jesuitas que la máxima autoridad visitaba este pueblo Hindú.  Y nosotras hemos tenido la oportunidad de compartirlo.

La bienvenida fue impresionante: todo el pueblo lo estaba esperando con flores, música y danzas.  Lo primero que hizo fue ingresar a la iglesia, donde se lo honró con un rito de la India. Le lavaron los pies, y con la misma agua rociaron a todos los presentes, como un signo de gracia y bendición.

Las palabras del Padre Arturo fueron: “Yo estoy  bendecido, porque nunca esperaba esto.  En el pueblo no hay ningún cristiano, pero el Evangelio está vivo. Nuestra vida tiene que ser amar y servir” . Al finalizar, nos dio la Bendición en español, lo que fue conmovedor.

Después de la celebración, hemos comido juntos. Nos dijo: “¡Que alegría  vernos! Sigan adelante, nunca paren por las vocaciones, tengan paciencia, humildad, y nunca dejen de rezar.”