10ª Peregrinación a Santuarios Marianos

En el año jubilar, “Peregrinos de la Esperanza”

Desde hace varios años los Colaboradores FIC de Maipú Mendoza, invitamos a los feligreses de las distintas parroquias que frecuentamos, a peregrinar al Santuario de la Virgen de San Nicolás, y con el correr de los años se sumó la visita a la Casa Madre de la Congregación, y otros lugares religiosos, sobre todo marianos.

En esta oportunidad, y respondiendo al llamado a peregrinar en el año jubilar 2025 convocado por el Papa Francisco, es que realizamos esta Décima Peregrinación en la que viajamos 58 personas desde el 24 al 28 de setiembre del 2025.

Los lugares que visitamos fueron sobre todo Templos designados como Puerta Santa, donde pudimos participar de la Santa Misa, como el Santuario de Nuestra Señora de San Nicolás y la Basílica de Luján. También la Parroquia de la Piedad, donde se encuentran los restos de Santa Antonia De Paz y Figueroa. También fuimos a la Basílica María Auxiliadora, donde fue bautizado el Papa Francisco.

Como en años anteriores, fuimos a la Casa Madre, donde las Hermanas y Colaboradores del Centro San José, nos recibieron con mucho cariño y dedicación. La Hermana María Laura nos brindó una catequesis sobre la Esperanza relacionándolo con frases de la Madre Eufrasia y el Papa Francisco. A la par, con la Hermana Norma, nos adentramos en la devoción al Divino Rostro y la espiritualidad de la Beata María Pierina De Micheli. Las encargadas del Museo Madre Eufrasia, Ana María Silvestrin y Paula Peñas, nos contaron detalles de su vida a través del recorrido de las Salas. Como primicia, pudimos disfrutar de la representación de la Madre Eufrasia, a cargo de la Hermana Julieta.

Como siempre todo queda grabado en nuestro corazón porque el compartir tantas horas de viaje, tantos lugares religiosos, donde se van produciendo conversiones, personas que se confiesan después de mucho tiempo, testimonios profundos, experiencias. Cada una de estas cosas van calando hondo en cada uno de los peregrinos y en nosotros mismos. Regresamos colmados de alegría, dispuestos a enfrentar la vida al modo de nuestra Madre María, diciendo Sí a la Voluntad de Dios.