Comunidades de Madrid y Vitoria, España
Del 18 al 28 de mayo, la Madre General con su Consejo, visitaron las comunidades de Madrid y Vitoria, España, en preparación al próximo Capítulo General. Ha sido un tiempo de encuentro fraterno, de compartir la vida y la misión que deseamos renovar a la luz de todo lo reflexionado y dialogado en las fichas de trabajo, con las propuestas elaboradas para las Hermanas Capitulares.
Comunidad de Vitoria
Las Hermanas compartieron hermosos momentos:
La Madre General, junto a las Hermanas, pudieron mantener una entrevista con el Obispo de Vitoria, Mons. Juan Carlos Elizalde. Fue un encuentro muy cordial, en el que percibimos su profundo aprecio por nuestras hermanas y su cercanía pastoral. Él valora mucho la presencia de la Congregación en la diócesis y trabaja en comunión con nosotras, reconociendo el servicio silencioso y fecundo que realizan día a día.
También la Madre se encontró con el claustro docente en un lindo intercambio sobre el Año de la Esperanza, y la nueva experiencia de la comunidad de Burundi. Además, participó en una hermosa celebración en la Capilla del Colegio Inmaculada Concepción, organizada por los jóvenes del nivel secundario, en el marco del mes de María. Allí, presentaron una ofrenda a floral a la Virgen. Fue un gesto sencillo, pero cargado de amor y devoción. Por la tarde participaron en el Acto de premiación de los Egresados de los tres niveles. La Hna. Mabel le dirigió unas palabras a los alumnos y saludó a las familias allí presentes.
Comunidad de Madrid
En Madrid, la Madre compartió muchos momentos comunitarios, y con los feligreses de la Parroquia donde nuestras Hermanas se encargan de la pastoral litúrgica y de la catequesis. Visitó la guardería Santa Rosalía. También pudo participar en la Eucaristía celebrada por un neo Sacerdote de la comunidad, en la Parroquia Virgen de la Nueva.



Peregrinación al Santuario de Lourdes con la Comunidad de Vitoria
La Comunidad de Vitoria le ofreció un regalo profundamente significativo: una peregrinación al Santuario de Lourdes, en Francia, para encomendar a Nuestra Señora las intenciones de toda la Congregación, y de manera especial, el próximo Capítulo General.
Frente a la gruta de Lourdes —ese lugar que se siente como un pedazo de cielo en la tierra— elevamos la oración por cada una de las religiosas, por los colaboradores, y por todos los que forman parte de la gran familia de las Hijas del Inmaculado Concepción. Fue un día precioso, que comenzó con cielo nublado, pero que luego se iluminó con el sol, permitiéndonos permanecer largo tiempo ante la gruta, en silencio y en oración junto a la Madre de Dios.
Las imágenes compartidas muestran dos momentos significativos: uno junto al río Gave, que atraviesa el santuario, y otro frente a la gruta, lugar de las apariciones. Damos gracias a Dios por esta visita, por la acogida de las hermanas, por la comunión con la Iglesia local, y por cada signo de vida que nos renueva en la misión.









