“Ánimo y adelante”
Madre Eufrasia
La misión en Burundi va avanzando y también se va multiplicando, pues las necesidades son tantas… Nuestras Hermanas realizan una intensa obra de evangelización y de ayuda material. Con el aporte y la oración de muchos, se ha mejorado la vida de numerosos niños, a los cuales se les brinda, junto con la recepción de los Sacramentos, una alimentación más completa, atención sanitaria y educación. Familias que viven en una extrema pobreza, se acercan a nuestra casa para recibir ayuda, encontrando víveres, ropa, medicinas y mucho amor.
A partir de la Novena al Divino Rostro, nuestra comunidad ha iniciado la pastoral carcelaria, especialmente con las mujeres que tienen junto a ellas a sus hijitos pequeños, carecen de familia que las ayude, y pasan hambre.
También se tiene en cuenta dignificar a las personas con el trabajo. Para esto, las Hermanas han adquirido máquinas de coser para ponerlas a disposición, y han costeado cursos de cocina para la producción de pastelería típica de Burundi. Como dice el Papa León XIV: “el trabajo no es un simple instrumento, sino que expresa y acrecienta la dignidad de nuestra vida… es camino hacia la madurez y la realización personal.”
Les compartimos algunos avances de esta hermosa misión, que realizamos con el deseo de que en todo resplandezca la ternura de la Inmaculada para tantas personas que nos necesitan.





