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Colegio La Inmaculada. Rosario, Argentina

“Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación” (Mc 16, 15)

Con motivo del   Mes Extraordinario Misionero, el sábado 5 y el domingo 6 de octubre se llevó a cabo la Misión a Zavalla, localidad ubicada a 22 km al sudeste de la ciudad de Rosario. Participaron el Grupo Misionero “San Francisco Javier”, junto a la Secretaria de la Parroquia Ntra. Sra. De las Mercedes y el Párroco Padre Cristián Albornoz.

El día sábado por la mañana antes de salir al barrio, nos unimos en una celebración en la Parroquia donde recibimos el envío misionero, luego nos dirigimos a un barrio muy humilde llevando a nuestra Madre, que nos abría todas las puertas: proclamamos la Palabra, les preguntamos si sus hijos estaban bautizados, e invitamos a los niños a participar de una merienda y juegos, a realizarse en la Parroquia.

También visitamos otros hogares de la zona que acogieron a nuestra Madre con mucha emoción y se anotaron para recibir la bendición de sus casas. Recolectamos intenciones y los invitamos a la misa el domingo, donde se leyeron esas peticiones.

Al otro día participamos activamente de la Misa, donde hicimos una representación alusiva a la fe, semejante al granito de mostaza que crece. Antes de recibir la bendición final, una misionera ofreció su testimonio, dando gracias al Señor por habernos permitido llevarla a cabo, como así también a esta localidad, que abrió sus puertas a Jesús, Nuestro Señor, por medio de nuestra Madre Santísima. Terminada la celebración repartimos a los niños y a sus familias rosarios y estampas de nuestra Fundadora.

Ese día fuimos enviados para misionar un lugar bellísimo: el Parque Villarino, perteneciente a la Facultad de Ciencias Agrarias, muy visitado por personas provenientes de Rosario, Pérez, Casilda y zonas aledañas. Nos dirigimos hacia él después de la Misa, almorzamos a la canasta y después, divididos en grupos, recorrimos los distintos sectores. Llevamos la imagen de la Virgen, rezamos por las intenciones de las familias y les obsequiamos rosarios, agua bendita y estampas de nuestra Venerable Madre Eufrasia. Estaban muy agradecidos.

Fue una misión especial y la primera que realizamos con este Grupo Misionero. Damos gracias a Dios Padre por su amor y misericordia.

Escuchamos la voz del Pastor: “Navega mar adentro y echa las redes”. Aquí estamos Señor, somos tus instrumentos. Todo sea para tu mayor gloria y la salvación de las almas.

Testimonio de una Colaboradora…

Misión a Zavalla testimonio

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